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POR MIEDO A DEPORTACIÓN TOLERAN VIOLENCIA DOMESTICA

POR MIEDO A DEPORTACIÓN TOLERAN VIOLENCIA DOMESTICA

 

Abogados y defensores afirman que bajo las estrictas políticas de inmigración del presidente Donald Trump los inmigrantes víctimas de violencia doméstica a nivel local tienen más miedo que antes de denunciar el abuso y por ello se presenta una disminución en los casos registrados.

Algunas temen que su pareja, a menudo el padre de sus hijos, sea deportado y separado de su familia. Otras temen que la denuncia termine en su propia deportación, según expertos.

“Muchos clientes tienen miedo de ir a la Corte y tienen que decidir si quieren continuar con sus casos judiciales”, comentó la abogada de inmigración Patricia Saldaña. “Podrían tener la oportunidad de obtener una visa especial, pero corren el riesgo de ser detenidas en el juzgado”.

Desestimar el caso “podría ponerlas en peligro y hacerlas perder una oportunidad de alivio migratorio”, agregó. “Esto es muy malo para muchas personas”.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) en su reporte estatal del crimen muestra que en el 2017 el Condado de El Paso registró 5 mil dos casos de violencia doméstica. Mientras tanto en el 2016 se reportaron cinco mil 59 casos y en el 2015 fueron cinco mil 382, según DPS.

“El hecho es que ahora las víctimas tienen más miedo de denunciar o presentarse en Corte y eso es malo para todos. Estamos enfrentando un problema de seguridad pública”, dijo Saldaña.

Dylan Corbett, director de Hope Border Institute, agencia pro inmigrante de El Paso, dijo que es clara la reticencia de las víctimas a involucrarse en el sistema de justicia penal y es de suma importancia que la comunidad en general tenga confianza en las autoridades locales.

“Tienen miedo de convertirse en un objetivo una vez sean identificados por haber reportado un abuso o un crimen”, dijo Corbett.

Por su parte la Oficina del Fiscal de Distrito Jaime Esparza insiste que la comunidad en general debe estar tranquila, que las víctimas de violencia doméstica “no deben temer para hacer el reporte de un crimen o de ofrecer un testimonio puesto que serán protegidas”.

De acuerdo al Centro en Contra de la Violencia Sexual y Familiar (CASFV) en El Paso, las mujeres inmigrantes son seis veces más propensas a experimentar violencia doméstica y abusos que el resto de la población femenina.

Samuel Horstman, vocero de CASFV, explicó que a pesar del temor para denunciar, a nivel local la comunidad se educa cada vez más y tiene menos miedo de pedir ayuda, en parte por las campañas informativas que llevan a cabo las agencias en contra de la violencia doméstica en El Paso.

Debido al temor de las víctimas inmigrantes de violencia doméstica a reportar un abuso ante las autoridades, se creó una visa llamada U y otorgada a víctimas de delitos, sin embargo según Saldaña, su aplicación ha disminuido a través de todo el país.

“Aunque a las mujeres se les concede un aplazamiento de la deportación mientras esperan a que sus visas sean aprobadas, ese proceso toma años y las mujeres no son elegibles para permisos de trabajo durante el período de espera. Así que resulta muy inconveniente”, dijo la abogada.

Muchas no pueden darse el lujo de esperar y no quieren ponerse en el radar del Gobierno durante tanto tiempo, añadió Saldaña.

Para muchas víctimas de violencia doméstica de origen inmigrante su único camino a la ciudadanía es bajo la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA).

Aunque no hay límite en las peticiones de VAWA, y las mujeres que presentan una solicitud con éxito pueden solicitar permisos de trabajo, las parejas deben haber estado legalmente casadas y el cónyuge abusivo debe ser ciudadano estadounidense o residente permanente legal.

Si sólo vivían en pareja, sólo tienen hijos o sólo están casados por la iglesia, las víctimas de violencia doméstica no son elegibles para el beneficio bajo esa ley, que el Congreso aseguró revisará este año.

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